Tras un largo receso (debido a una carga loca de trabajo, viajes y otras cosas) estoy de vuelta al blog. Tiene rato que no sigo con mi serie sobre sabiduría femenina en mi entorno y esta vez he decido honrar a esa familia que yo elegí. Mis maravillosas amigas, quienes me mantienen funcional y (moderadamente) cuerda en mi día a día. En la cultura mexicana, por desgracia, a menudo nos hacen crecer con la idea de que las mujeres debemos competir de forma encarnizada unas contra otras. Por el trabajo, por ser más bonitas y por los hombres (cada razón aún más tonta que la anterior), para mi buena fortuna yo estoy rodeada de mujeres hermosas por fuera y dentro. Algunas son mayores que yo, unas de mi edad y algunas incluso unos años menores. Todo eso sólo demuestra que, sin importar la edad, las personas simplemente vamos adquiriendo diferentes perlas de sabiduría según el camino que la vida nos pone por recorrer. Sin más, ahí va el recuento de consejos de todas esas maravillosas féminas. No es que haya alguno más o menos importante que otro, en absoluto, sólo llevan número porque debo organizar mis locas ideas de algún modo coherente.
1.- No olvides darle prioridad a tus relaciones personales.- Soy hiperactiva, it is known. Estar en casa demasiado tiempo me pica y hasta me deprime, me anoto a mil cursos y actividades extracurriculares siempre que tengo oportunidad, es más, si nadie me frena puedo ser una workaholic de miedo. Por eso, mi amiga Malena me dio un consejo que vale su peso en oro: las relaciones interpersonales son una prioridad. Para cualquier empresa eres sustituible, el día de mañana te pueden echar sin mayor miramiento porque el mercado laboral es eso: un mercado. Das un servicio y recibes un pago por ello. Claro, es maravilloso que te guste lo que haces, superarte profesionalmente, obtener el fruto de tu ardua labor, etc. Pero, al final, tu pareja, amigos y familia te necesitan, porque te aman y para ellos de verdad eres insustituible. Así que a la hora de ordenar prioridades siempre hay que saber el lado que pesa de verdad en la balanza.
2.- No quieras correr antes de caminar.- Miss Ángeles no sólo fue mi maestra, fue una de mis mejores amigas en la horrible adolescencia y en esos años que una lucha por hallar su sitio en el vasto universo. Como ya ha quedado claro antes, soy hiperactiva, en esos años me urgía crecer, independizarme y comerme al mundo de golpe. Miss con su gran sabiduría me dijo que necesitaba caminar antes de correr, en vez de ponerme loca con todas las posibilidades necesitaba ir cimentando mis planes. Definir bien aquello que quería, luego trabajar con calma y una visión despejada para conseguirlo. Mientras todo eso pasaba, necesitaba vivir el momento, absorber cada etapa de mi vida con todo lo bueno y malo que traía. Es que a veces uno quiere correr y se pierde ese paisaje increíble del "aquí y ahora" por el cual nunca volverá a transitar. Hace años que Miss dejó este plano, pero nunca me ha dejado. Ni ella, ni sus grandes consejos.
3.- Siempre ten presente lo mucho que vales.- Hablando de crisis adolescentes, está mi querida Alicia, quien me ha aguantado como amiga desde hace ya 19 largos años. Mientras yo era la "rarita", "friki", "noña", "nerd" de la secundaria y vivía como el patito feo, ella era el cisne. Era (y sigue siendo) una mujer preciosa con un feminidad elegante y un impecable gusto para la ropa, el maquillaje. En fin, todo eso que yo no era ni seré. Y fue justo ella la que me enseñó a valorarme tal y como era. Cada quien es muy hermoso a su modo, el secreto está en amarse a una misma y jamás olvidar lo valiosa que se es. Si debo pensar en mi primer referencia no consanguínea de una mujer verdaderamente bella por fuera y dentro, esa es mi Alice.
4.- No pierdas tu tiempo y energía con gente que no vale la pena.- Claudia es otra de esas mujeres hermosas por fuera y dentro que adornan este listado con su sabiduría. A veces me precio de ser una mujer práctica, pero la verdad es que Claudia me gana por mucho en eso. Su consejo es tan bueno y directo que yo más bien divago al respecto en vez de explicarlo. En la escuela, trabajo o las relaciones, hay gente la cual de verdad no merece nuestro tiempo y esfuerzo. Lo sabio es admitirlo y alejarnos a tiempo de esos entes.
Las amigas son muy necesarias en la vida, los mitos patriarcales nos dirán mil y una mentiras más sobre como la naturaleza femenina es competir las unas contras las otras hasta hacernos pedazos. "Mujeres juntas, ni difuntas", por ejemplo. Mi verdad personal es que yo no concibo mi existencia sin la sororidad, luz y apoyo de otras féminas en ella. A todas mis queridísimas amigas, gracias por ser ustedes, existir y estar ahí. Y si por alguna razón no se ven en la lista no es porque no me aporten un montón de sabiduría o felicidad, ni porque me importen menos es sólo un asunto práctico y de mi memoria alocada.
Imagen: Friends por Sabinerich en DeviantArt
