sábado, 22 de diciembre de 2012

Tengo Hibernofilia crónica, y la disfruto

Se calcula que a lo largo de la historia, la diáspora irlandesa ha repartido a unos 80 millones de nativos de Erin por el mundo. Algunos de ellos en México, y, mejor aún, en mi árbol genealógico. Cuando era pequeña, me contaron la hermosa aunque triste historia de Rhiannon, desde ese momento la hermosa dama que montaba con el cabello al viento se volvió mi favorita. Esa leyenda desencadenó mucho más que sueños en mi cabecita loca, me despertó un inexplicable amor por Irlanda, su cultura, su historia, su mitología y todo. En mi familia -cuyas dos generaciones previas a la mía cuentan con un lamentable record de padres abandonando a sus hijos-, nuestras raíces irlandesas no se debaten a menudo. No obstante, las raíces nos llaman, no hay nada más que hacer al respecto.

Recuerdo que la primera vez que vi Riverdance fue con mi madre, las dos salimos muy conmovidas del teatro, llámenos locas si quieren, pero la sangre llama y ese "no sé qué" irlandés dentro de nosotras se removió. Mi madre no ha investigado mucho más sobre Irlanda, asume que es parte de su herencia, hasta ahí. Conmigo es un caso muy distinto, si no estoy buceando en la increíble mitología celta o su música, estoy buscando recetas o más libros y ensayos de historia de mi adorada isla. No me malinterpreten, adoro a mi México natal, siempre tan rico y fascinante en todos los aspectos, (los dioses saben que sin mi mole me muero) pero también soy una firme creyente de que si no sabes quién eres, de dónde vienes, nunca entenderás a dónde vas -otra memorable máxima de mi abuela-. 


Aún no he tenido la fortuna de viajar a esas tierras llenas de magia, pero espero hacerlo algún día más cercano que lejano. Antes, solía creer que era la única con un sentimiento así, pero cuando el internet y las redes sociales llegaron a mi vida me di cuenta de que no era así. Mucha gente adora Irlanda -lo mismo si tiene ascendencia ahí o no-. No sólo eso, además de buenos amigos hibernófilos, el internet fue como un cofre del tesoro para estudiar la historia y mitología de Irlanda, además incluso me ha dado recursos para tratar de aprender un poco de gaélico de forma autodidacta -dudo mucho de mi pronunciación, pero creo que ya voy pillando gradualmente la gramática-.  La mayor parte de mi infancia y adolescencia estuvo gratamente inundada de música de irlandeses, eso gracias a un boom que llevó al mundo entero a bandas como U2, The Cranberries, The Corrs, Enya, The Script y hasta la boy band Westlife. De ahí a la música tradicional sólo había un paso, el cuál tomé gustosa.


Otra cosa que siempre me sorprende, son la similitudes entre la cultura mexicana y la irlandesa. El gran arraigo a la familia, la alegría, la música -algunos dicen que al alcohol, también, pero eso ya me parece un cliché-. Habría que ver si lo mío ya no es Hibernofilia sino Hibernitis. Dicen que hay gente quienes nada más poner un pie en Irlanda sienten una "nostalgia de siglos" que los hace enfermar de felicidad. Yo no quiero, ni puedo imaginarme que voy a sentir cuando al fin logre conocer Erin.

Cuenta la leyenda que Osin, hijo del gran Fionn MacCumhail, se fue Tír na nÓg -la tierra de la eterna juventud- por amor a la hermosa Niamh. El joven prometió volver a visitar su tierra, pero no se dio cuenta de que habían pasado ya 300 años. Nostálgico por su tierra, Oisin  quiso volver. Su mujer le dio un caballo, le advirtió que por nada del mundo desmontara o tocara el suelo de Irlanda, pero el hombre no pudo cumplir esa promesa. En cuanto puso un pie en el suelo, todo el tiempo se le vino encima, hay quienes incluso dicen que el ya envejecido Oisin contó a San Patricio su increíble historia. ¿Será que existe el síndrome de Oisin?  (como bien dice en su blog Chesús Yuste). No lo sé de cierto, pero si creo que hay lugares que nos llaman con una fuerza difícil explicar, precisamente ahí, donde racionalizar ya no sirve y el corazón habla, es donde está la magia. 


IMAGEN: de Irlanda windoweb. it
OISIN Y NIAMH: Bojana Dimitrovski

7 comentarios:

  1. A mi me gusta mucho Irlanda, esos pedacitos que el cine, la televisión y los libros me acercan me hacen imaginar un mundo que huele a añejo, a leyenda y a romance.
    La guerrera céltica es bastante original en su descripción, con respecto a la concepción que otras mitologías le han dado a las mujeres beligerantes.
    A mi el lado guerrero me atrae como el Lado oscuro de la fuerza jeje=)

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    1. Tienes mucha razón, Damablanca, la mujeres en la mitología irlandesa son de armas tomar. Incluso en muchos de los ciclos son las diosas las que instruyen a los guerreros o los inician en la artes amatorias y no al revés. ;D

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    2. Hay una serie de coomics y luego se llevó a la TV, llamada WITCHBLADE(o algo así)y tocan una leyenda irlandesa sobre una diosa que inicia a un príncipe en ambas artes, tanto diurnas como nocturnas jeje.
      Muchos abrazos. Mis mejores deseos para fin de año y para el sgte=)

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  2. Amiguis,
    El continente americano es tierra de inmigrantes. Muchos vivimos obsesionados con The Old Country. No es de sorprender que mires a Erin como yo vivo evocando El Antiguo Adriático (sounds like Old Valyria).
    “And then Mexico has always been good to the Irish” (esa es una frase de Shooting Stars mi primer Huevanovela)
    Piensa e todos los mexico-irlandeses que cuando no tenían país, encontraron refugio en México. Desde Don Hugo O’Connor, gobernador de Texas en el siglo XVIII. El Virrey Odonoju (O'Donohue), Los San Patricio que los gringos marcaron y México recibió con los brazos abiertos, y la cantidad de O’Gormans, O’Reillys y O’Farril que encuentras en la guía telefónica del DF.
    Yo que no tengo una gota de sangre celta también adoro la cultura y folklore irlandeses. ¿No los vas a adorar tú? Pero yo también soy mexicofila (¿o filomexicana?) grave. Nunca fui a Irlanda (tenía un viaje prometido para mi graduación, pero ya sabes como son las promesas de mis padres), si tuve la suerte de ir a México. Algún día el Síndrome de Oisin te va a hacer cruzar el Atlántico.

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  3. “And then Mexico has always been good to the Irish”, más razón no podías tener, amiga mía. Creo que de fondo la forma de ser de los mexicanos e irlandeses son muy similares y eso simplifica las cosas.

    De mi México, a pesar de todos sus altibajos políticos de seguridad, no puedo más que hablar maravillas ;)

    Gracias por pasarte y comentar.

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  4. Mira, he encontrado un artículo que puede interesarte en http://themaskedlady.blogspot.com/2010/05/las-mujeres-celtas.html es del blog "DE REYES, DIOSES Y HÉROES", de una historiadora. Ademas tiene un montón de artículos inteligentes y apasionantes=)

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    1. Perfecto, lo leo y te cuento. Muchas gracias :D

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